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17 Noviembre 2005
Ya ni las conversaciones mentales me conmueven.
O la abstracción es total o llegó el minimalismo al cerebro y planea quedarse esta temporada.
Busco al tiempo fuera de los relojes.
Hay una larga fila de puntos suspensivos como hormigas que intento seguir pero no llego nunca al hormiguero.
La obviedad vestida de cucarachas rondando la cocina, apoderándose del espacio.
Exigen guantes para todo. Uno que calce a la lengua, otros para manos, hormonas, oídos y pies.
Hinchada de espacio y tiempo nacen burbujas en los talones.
Uno juega a derrumbar casas mientras otro apaga el polvo con agua.
servido por deamaria
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17 Noviembre 2005
El mosaico es la unión de piedras que se atraen,
al azar del artista.
Hay afinidad entre los pedacitos que, deliberadamente –o no- se unen.
En algún momento surgieron con carácter de ser algo diferente,
cuando la voluntad final era ser parte en esta alianza.
Sos un mosaico.
Unión de muchas piezas,
con atrevimiento de ser otra cosa,
aunque terminan formando tus huesos.
Yo también.
Cada pastillita quiso ser una taza,
una botella,
la copa que sirvió de contenedor al cava de fin de año.
Una baldosa.
Quise ser hormiga,
caminar con seis patas,
llevar la hoja y acabar en la suela de tu zapato.
Nací con intención de ser el platito que se moja gradualmente
con el café de tu taza.
Mi ojo es el círculo en el que descansás.
Es allí cuando cierro el párpado,
me acuesto a dormir.
Parece casual el que hoy formemos parte del todo.
Meta-representación / Mosaico del mosaico.
El plato,
la taza,
la copa,
están hechas de granitos de arena,
que una vez los pies de la hormiga pisaron.
Puzzle causal.
Una mano coloca los fragmentos con un principio de orden particular.
Juego de ajedrez,
donde las piezas estratégicamente se colocan para ganar la partida.
Me como al rey / Jaque mate.
Hoy, soy yo quien mueve las fichas.
Son mis piedritas, escupidas por el mar, que forman mi mosaico.
La baldosa que abrigó tus cafés frente al fuego, hoy son mi obra.
Sos/soy todos los personajes.
Hacedor, artesano, artesanía, hecho.
Da igual quién creara a quién.
Lo fundamental: creértelo.
Soy la hormiga,
la copa,
el plato.
Vos: la taza.
Nosotros: un mosaico.
Dos. Se conjugan. Se atraen. Se multiplican. Se unifican.
Tres es igual a dos que terminan siendo
uno.
...
[ Vos:
Siempre hay un interlocutor que escucha.
Voz.
Porque emite un juicio.
El que no escucho, pero lo pensás.
Y no te hablo, aunque igual sí.
Pero me escuchás.
Silencio.
Quiero la ambigüedad al ver(te)
No oír(te) sino dibujar la escalera en espiral...
Tocar el susurro de tu piel cuando me mira,
degustar ese olor inconfundible]
...
servido por deamaria
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17 Noviembre 2005
Soy un juguete y te puedo matar. Es el primer cliché y ya te maté. O, más bien, morí en el intento. Intento otra vez?
servido por deamaria
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17 Noviembre 2005
Buen día padre Sol, buen día hermana Luna que ahora no te veo. Buen día madre Tierra. La Pacha Mama es aquí más mediterránea, no tan roja sino blanca, negra y azul. Hoy veo, desde la ventana del coche, una palmera Real y quiero sentir el olor a flor de coco que supuestamente me llega con el aire frío de aquí: vivificante.
Mis palabras no son ni siquiera las acertadas. Tratando de ser consciente y estar en el ahora, hay una ráfaga de pensamientos que se escurren
y se me caen por los tobillos.
Estoy de pie, sobre mi monolítico tótem particular de piedra naranja de desierto colorado de esa Tierra que ahora ya no es tan desconocida, más bien es recordada, y hoy pasa por aquí, cerquita nomás de mi músculo verde tuna; y yo, sentada encima, con mis piernas cruzadas, la izquierda sobre la derecha, un arco iris como media sonrisa, media Luna durmiente; y yo, allí como una flor.
servido por deamaria
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17 Noviembre 2005
Me convertí en caracol · Llevo una casa sobre mis espaldas cada vez con más trastos cosas en desuso que me acompañan con mi casa por las dudas por si hace falta por si acaso llueve hace sol o frío
Sin embargo quiero ser gusano · De esos que después son mariposa · Aunque no me convence la idea de serlo sólo por un día · Aunque por sólo un día de mariposa quiero ser ese tipo de gusano
Gusano que no lleve casa porque no la necesita porque su casa es el pasto o la baldosa roja del patio de casa · que está fuera y él está en su casa que está en cualquier parte · que está dentro porque estando donde está que es donde sea se siente y está como en su casa · Porque está en casa · De entre casa
Mariposa porque entonces seré un niño que no ha sido · Un soplo · Un suspiro · Que sólo es ese momento · Ese instante · ese niño que es y no que está presente y se va como la mariposa volando en silencio
Porque el silencio es el niño que no ha sido y es por eso mariposa que ha sido gusano por no querer ser caracol con casa a cuestas · Casa que cuesta llevarla encima · Casa que albergue la idea de un niño que hable como las mariposas y se acurruque como un gusano
servido por deamaria
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17 Noviembre 2005
Hay que escribir la palabra para que sea leída, para que sea recordada.
Hay que dibujar la letra mentalmente. Cada curva, su línea y lo que contiene.
Se que el lápiz llama al papel, la mano busca acomodo, las palabras están todas esperando. Y se quedan ahí: en el intento.
Finalmente salen torpes, igual a cuando se enroscan en la lengua y salen sin fuerza y semi escupidas, un poco escurridas, sin la carga habitual de vida.
La palabra va acompañada aunque sola.
Mis palabras quieren llegar solas e irse. Tocar al oído y marcharse. Que no hayan sombras, que con las nuestras nos bastan.
Salen mis palabras y hay más escuchas de lo pensado. Entonces son inseguras. Tiemblan a cada vocablo y yo, sin poder hacer nada, simplemente me escucho.
No se puede dejar fluir e intentar dirigir el aliento. O se entrega o continuamos marcando el paso.
La casa se impone y aquello aprendido mal, del principio, es nuestra gran sombra. Cómo sacarnos la sombra de encima. Cómo amarla, re-educarla. Si mi mano ahora escribe aquello que ya no está bien -porque nunca lo estuvo- cómo hacer que hoy escriba lo correcto.
Recuerdo mis pasos por aquí. Recuerdo mis sin alientos de subir escaleras, pensar el deseo, intentar recobrar el aliento, la gotita de sudor que se escurre por debajo de la teta blanca-luna que el nene toca y desea como a una manzana. Llega entonces la gotita al ombligo y el deseo ahora es llegar yo también allí.
El ombligo de mi mundo lo llevo dentro. Borrón y cuenta nueva, mientras pienso en algo más que escribir, alguna excusa que me una a este corredor. Una palabra, una frase, que haga a mis pies detenerse un momento más. sólo uno. Como el deseo. Como yo. como siempre.
La hora pasa. Yo sin embargo, me veo hoy como hace meses, sentada en el banco esperando a que pase la carroza, el trompetista guapo, aquel flautista que me dedique unas notas, un acorde. Uno, sólo uno.
Uno que dure este momento. Uno que no pase el tiempo y sí. El uno de no tocar suelo, de ir acariciando las baldosas, del casi-casi.
Me voy. No viene el taxi ni la gente sale de sus despachos ni a mi me pertenece este banco.
Una puerta amaga, pero se que a mi no. Conmigo no.
La gente no sale de sus despachos.
Yo hace rato que me fui.
servido por deamaria
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17 Noviembre 2005
Noé sabe que en algún momento no va a poder hablar más.
No sabe bien cómo ni cuándo vaya a suceder este extraño fenómeno, pero es consciente que así va a ocurrir.
Por lo menos tiene la suerte de:
a) no hablar relativamente mucho (aunque cree que es algo circunstancial y temporal).
b) sabe escribir.
De todas formas, sería muy cansador andar todo el día con un cuadernito de anotaciones y un boli, escribiendo todo cuanto quiera decir. Tratar de hacerse entender.
Por otro lado -dentro de tantos males existentes- el estar inhabilitado para hablar, vendría a ser un mal menor.
No saber cuándo exactamente le vaya a ocurrir esto de no hablar más, le crea una angustia y ansiedad terribles.
Ahora mismo, tiene ganas de hablar hasta con la hormiga, y gritar a todos lo contento que está de poder mover la lengua y que, junto con las cuerdas vocales, modulen sonidos entendibles al cerebro humano.
Aún así, no tiene mucha gente con quien hablar últimamente.
Estaría bien hablar con su sombra. Teniendo en cuenta que viene y va constantemente -aparece cuando menos se la espera y siempre en diferentes lugares-, se podría pensar que son muchas sombras y no creer que le habla siempre a la misma persona (o sombra en este caso).
Otra alternativa: hablar con las cosas. “Yo te hablo cenicero...qué se siente llenarse de ceniza todo el día?”
Lo lógico sería aprovechar que en este momento todavía puede hablar, y hablar todo lo que le sea humanamente posible.
La otra cosa lógica sería también, ir practicando el mutismo, que luego va a ser rutina en Noé. Entonces, se sienta donde hay gente conversando animadamente, y sigue atentamente la conversación. Hace gestos y movimientos de cabeza, compartiendo o rechazando ideas, maneras de pensar. Cuando todos le miren para escuchar por fin lo que piensa, tomará anotador y boli, y escribirá:
- “no puedo hablar...”
- “soy mudo”
- “pienso igual que el chico con gafas”
- “creo que la chica de botas y mini tiene razón...”
Noé lo ve un tanto aburrido. Sin embargo, cree encontrarle un cierto gustito a todo esto de quedarse mudo.
No se si le saldrán sonidos a la hora de tener un orgasmo. Cómo serán los sonidos que pueda hacer a partir de entonces. Tal vez sean agradables al oído.
Deberá mejorar su letra. Su vida dará un cambio sustancial. Las letras cobrarán una importancia hasta entonces no mesurada. De tanto escribir, se cansará de escribir; o no.
Luego, seguramente se consiga alguna agenda electrónica, con un teclado y frases hechas almacenadas en la memoria, de manera a tenerlas siempre a mano.
Cuando esté solo y necesite ayuda, llamará con luces a alguna persona que esté cerca para que lo asista.
Cómo habla por teléfono. Con golpes al auricular posiblemente. Sólo podrá comunicarse con mensajes escritos. Acaso cuando llamen, hablen solamente los que llamen, y le digan de dar un golpe para sí, dos para no, tres para puede ser... y así inventarán nuevos códigos y señales, que sirvan de alfabeto para un mudo de ahora, de hace poco.
En el mejor de los casos, esto es pasajero, y vuelve a hablar así como dejó de hablar.
Uno nunca sabe las vueltas que da la vida, ni lo que vas a estar haciendo un momento después. Todo es una gran sorpresa.
Y a Noé, cuándo le toca la sorpresa?
Se le ocurre que la voz la va a perder un domingo.
Como no va a tener necesidad de hablar tan temprano, no va a ser sino hasta la hora del almuerzo o incluso más tarde, cuando se de cuenta de su estado mudístico.
Eventualmente, cierto pánico e histeria se apoderen de él en ese momento. Del mismo modo, como tendrá tan sabidamente estudiada la situación, se lo tome con calma que cause admiración y sorpresa en el resto, y digan:
- “que fuerte es esta persona”
- “qué manejo de la situación”
- “qué control”
Aunque no saben que Noé ya lo sabía. Ya se lo tragó y vomitó tantas veces, que hoy pasa desapercibido.
Da igual hablar o no hablar. Para lo que habla últimamente. Podría dejar de hablar o calcular cada cuanto tiempo dice una palabra, o el intervalo entre palabra y palabra.
Clasificar los monosilábicos de oraciones simples y complejas. Diálogos, exposición y defensa de ideas. Catalogar los momentos donde hablar sea un imperativo y cuando sea opcional. Tipificar escenarios y cómo resolverlos con y sin palabras.
Todo esto le llevaría tiempo. Constituiría todo un aprendizaje a moverse dentro de su nuevo mundo. Algo que probablemente nadie ensaye porque; quién sabe que no va a escuchar / oler / ver / hablar más?
Algunos sí que lo saben, pero a Noé no le interesa saber cómo hizo otro en su lugar... deja esto para otro día que esté de amores con la humanidad.
A veces piensa que es como aprender a ser autista.
GUIA FÁCIL Y PRÁCTICA
3 Pasos sencillos y útiles para ser autista hoy!
Con este ejemplar, de regalo el test: “Soy un buen autista?” Sépalo Ud. mismo.
Y... la increíble historia de Noé.: “antes no entendía esto de ser autista, hoy lo tengo asumido”
La fabulosa historia: “Soy autista, y qué?”
servido por deamaria
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17 Noviembre 2005
Alguien tendrá que llevar la historia de la familia, y no seré yo quien lo haga. Me pregunto quién.
Si uno de los tres sobrevivirá al resto, quién de nosotros será. Y quién partirá primero.
Una cosa que lleva a la otra. Una cosa como causa de otra. Qué cosa.
Una hoja totalmente blanca sin líneas horizontales ni verticales inspira más que una hoja cuadriculada.
A veces –muy a menudo últimamente – no entiendo cuando la gente habla.
Suceden las cosas cuando espero que no sucedan y cuando las espero no suceden.
(...o tardan en suceder...).
El agua siempre sale o muy caliente (que te produce quemaduras de primer grado) o muy fría (que hace que tengas hipotermia).
Resulta difícil mirarse al espejo y encontrarse satisfecho con lo que uno ve reflejado.
Siento que hablo todo el tiempo, y cuando tengo que hablar, sigo conversando solamente conmigo.
Siempre tengo ganas y cuando tengo que tener ganas – como siempre – no tengo ganas.
No puedo hablar con la gente que quiero hablar, y con los que no quiero tanto o me da igual, hablo constantemente.
Siempre falta tabaco cuando no tenemos dónde ir a comprarlo, ni ganas de bajar para conseguirlo.
Pienso que voy a ser yo quien sobreviva al resto.
Tengo incertidumbre. Pienso siempre en lo que piensen los que me sobrevivan cuando descubran cómo realmente era, qué realmente pensaba, hacía, quería.
Algunas –muchas – de las cosas las hablo conmigo mismo... está mal acaso dejar las cosas en familia?
Pero, es cierto que luego, me muero por hablarlas con los demás – ciertos demás – .
Tengo que ser tan obvio y dejar rastros tan evidentes como un libro abierto.
Uno tiende a generalizar pluralizando inseguridades de uno. Tercerizamos lo propio. Nosotreamos.
Las personas esponja son fenómenos absorbentes.
Un cigarro y a la cama – y son dos, tres... la caja?
servido por deamaria
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